La noticia:
A continuación se muestra los estragos que dejo el huracán Otto en el catón de Upala.
La noticia la puede encontrar en el siguiente enlace:
https://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/centroamerica/411324-costa-rica-devastada-huracan-otto/
Análisis:
A continuación se muestra los estragos que dejo el huracán Otto en el catón de Upala.
Costa Rica devastada por el huracán Otto
Desastre. "Fue un día triste para Costa Rica", dijo el presidente Luis Guillermo Solís, al informar de los daños provocados por el paso devastador del huracán Otto.
Costa Rica sufrió ayer por primera vez en su historia, el poder destructivo del impacto directo de un huracán, el cual llegó a su territorio el jueves tras efectuar una rarísima trayectoria que lo llevó a cruzar del Caribe al Pacífico.
El poder del huracán Otto quedó de manifiesto en la zona norte de Costa Rica, sitio por donde ingresó al país desde Nicaragua en categoría 2, con vientos superiores a los 155 kilómetros y una cantidad de lluvia jamás vista por un costarricense.
Upala, provincia de Alajuela, fronteriza con Nicaragua, es uno de los sitios con mayores consecuencias: casas destruidas, inundaciones, barro por todos lados, escombros, derrumbes, fallecidos y desaparecidos, según comprobó un fotoreportero de Acan-Efe en un recorrido por la zona.
Las aguas inundaron este cantón de 45,000 habitantes, dedicado principalmente a la agricultura y la ganadería, luego de que la tarde y noche del jueves, en tan solo seis horas, lloviera 200 litros por metro cuadrado, equivalente a lo que debía caer en un mes completo de invierno.
La fuerza de los vientos y la lluvia dejó incomunicadas a varias pequeñas comunidades en los cantones de Upala y Bagaces, así como vías cortadas por derrumbes de tierra, caída de árboles y puentes.
En medio de la oscuridad de la noche del jueves y la madrugada de ayer, los cuerpos de socorro lograron ingresar a la anegada Upala y brindaron asistencia a cientos de personas.
Agua baja nivel
El agua poco a poco ha ido cediendo y va dando paso a un escenario desolador: un pueblo con sus calles, casas y comercios llenos de barro, piedras, árboles arrancados de raíz y con la complicación de la ausencia de servicio eléctrico y agua potable.
Los socorristas trabajan en remover los derrumbes y los árboles que han caído sobre las vías para poder ingresar a comunidades aisladas y rescatar a las personas que requiere ayuda.
Hasta el momento se contabilizan nueve fallecidos y un número indeterminado de desaparecidos, mientras las autoridades continúan la labor de recuento de los daños y asistencia humanitaria.
La noticia la puede encontrar en el siguiente enlace:
https://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/centroamerica/411324-costa-rica-devastada-huracan-otto/
Análisis:
En este caso se contabilizo la perdida de 9 vidas humanas, muy lamentable porque se comenta que estas vidas se pudieron haber salvado si se hubiera aprobado un plan regulados elaborado por el consejo municipal en 2013, pero que no fue posible aplicarlo debido a la oposición de comerciantes locales, dejando a la luz, la poca cultura de prevención del lugar y no solo ahí, pues esto es evidente en todo el país en muchos otros caso, pues se da mayor importancia a lo económico, sin importar las consecuencias a futuro.
Retomando el caso, esta devastadora tragedia pone en evidencia y como ejemplo al cantón de Upala, no solo ante la indiferencia a las advertencias de los estragos que podía causar el huracán, sino porque el cantón carecía de un plan regulador. En el 2009, la Cooperación Española y la Universidad Nacional unieron esfuerzos con el gobierno local para elaborar el documento rector, cuyas recomendaciones incluyen un capítulo sobre zonas de riesgo y mitigación de desastres, mismo que fue rechazado como se mencionó anteriormente, cobrando vidas humanas.
El periódico la Nación menciona a demás que dos años más tarde, la oficina de Planificación de la propia municipalidad entregó el Plan de Desarrollo Humano para la década 2013-2023, que llama a adoptar planes de prevención, a identificar amenazas ambientales y a preparar la respuesta en situaciones de emergencia, incluida la creación de comités encargados de la prevención y la evacuación, pero Otto llegó sin que el comité local de emergencias se hubiera activado.
Por ese motivo, cuando el huracán Otto llego, el gobierno local no pudo ejecutar la orden de evacuación emitida por la Comisión Nacional de Emergencias. Es muy lamentable escuchar casos como este, en donde se constata el total abandono de la previsión, donde ni siquiera en el último minuto se actuó con el sentido de responsabilidad y urgencia necesario. Y lo más preocupante aún, es que nos seguimos haciendo de la vista gorda, condenándonos a seguir viviendo casos como el de Upala, una y otra vez, en diversos puntos del país.
En el siguiente vídeo se muestran algunos consejos para reducir el riesgo ante un huracán:
No hay comentarios.:
Publicar un comentario